miércoles, 10 de diciembre de 2014

¿Por qué bebes?

Hoy he estado hablando con un muy buen amigo de nuestros problemas, y en medio de nuestra conversación me ha salido una curiosa frase: "Es que los mayores son...", Quien no me conozca, se le haría raro ver a un tío de casi 31 tacos pronunciando tal cosa; Pero él ni se ha inmutado. Más tarde os cuento como acabó la conversación.

Esto me hizo pensar en un libro que me regalaron en mi adolescencia. Recuerdo que hablaba de los mayores y he buscado un fragmento que me marcó:

"- ¿Por qué bebes? - volvió a preguntar el principito.
 - Para olvidar.
 - ¿para olvidar qué? - Inquirió el principito ya compadecido.
 - Para olvidar que siento vergüenza. Confesó el bebedor bajando la cabeza.
 - ¿Vergüenza de qué? - Se informó el principito deseando ayudarle.
 - !vergüenza de beber! - Concluyó el bebedor, que se encerró nueva y definitivamente en el silencio."


El principito de Antoine de Saint-Exupéri



Ésta foto se llama ilógica aplastante. Y es que, hay veces que, nuestros actos son tan ilógicos que no caben en cabeza ajena, y si nos ponemos a pensar... en la nuestra tampoco.

Volviendo a la conversación con mi amigo; recuerdo que acabó con la siguiente frase: "Nosotros nunca seremos mayores.... Bueno, al menos, nunca seremos como ellos". Y yo me callé, pero en ese instante me sentí mayor.